miércoles, 8 de enero de 2025

LO QUE SE ROMPE

     No siempre es necesario recomponer lo que se rompe, lo que se desbarata. A veces, los fragmentos que subsisten revelan espacios en los que se gesta lo desconocido, donde la vida se ofrece en una luz diferente. En esos momentos se aprende a apreciar lo poco que se mantiene sólido y firme, lo resistente, aquello que realmente tiene valor, y a dejar atrás lo que ha perdido su significado. No hay que aferrarse a lo que fue; en ocasiones, el verdadero acto de amor hacia uno mismo consiste en aceptar, en liberar y en seguir adelante sin la necesidad de comprender cada matiz de lo que acontece.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA MANO IZQUIERDA

      El gris de la lluvia entró hace semanas. Los edificios tienen el color del cansancio. La gente camina apurada, pero sin rumbo: es el g...