Los imperfectos. Los que rozaron lo sublime sin quedarse. La luz los tocó una vez. Luego, sólo el hábito. No son los que el silencio rompió. Ni los que el amor salvó. Son los que pasan sin hacer ruido. Los que, al final, siguen ahí: como el cristal que se quiebra y nunca termina de romperse. Como las notas desafinadas que el viento arranca a un violín abandonado. Y, sin embargo, en su caída algo sigue brillando. Como la luz en el cristal que no termina de quebrarse. Como la última nota del violín: imperfectos.
Mostrando entradas con la etiqueta los imperfectos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta los imperfectos. Mostrar todas las entradas
lunes, 23 de junio de 2025
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
EL FANTASMA INTERIOR
La vida se ha vuelto un producto. Se mide por lo que se muestra, no por lo que se siente. Las personas actúan para ser vistas. Acomoda...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...