Con el paso del tiempo, mis ansias de detener el mundo y aprehender el instante se acrecientan con cada respiro. Es un deseo que crece suavemente, como la luz del amanecer. Anhelo, en la fugacidad del ahora que es siempre, capturar la esencia de cada momento, mantenerlo a salvo en el rincón más preciado de mi memoria. Quiero saborear cada segundo, como se disfruta de un buen vino, sin prisa, con los sentidos despiertos, consciente de la magia que encierra. Porque sé que así, aunque el próximo segundo intente devorar la brevísima porción del presente, su belleza perdurará flotando eternamente en el océano del pasado, como un tesoro escondido esperando ser redescubierto.
Mostrando entradas con la etiqueta tesoro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tesoro. Mostrar todas las entradas
miércoles, 20 de noviembre de 2024
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
EL FANTASMA INTERIOR
La vida se ha vuelto un producto. Se mide por lo que se muestra, no por lo que se siente. Las personas actúan para ser vistas. Acomoda...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...