Espejos (Cultivando lo imposible)
"...Y la vida es uno mismo, y uno mismo son los otros...".
jueves, 6 de agosto de 2026
EL PASO
miércoles, 5 de agosto de 2026
EL FANTASMA INTERIOR
lunes, 3 de agosto de 2026
A VECES, VUELVE
sábado, 1 de agosto de 2026
TODOS, NADIE
ÍNTEGRO
viernes, 31 de julio de 2026
EL INSTANTE
jueves, 30 de julio de 2026
LO QUE NO SE VE
miércoles, 29 de julio de 2026
LA MIRADA
martes, 28 de julio de 2026
PRUEBAS
domingo, 26 de julio de 2026
AFUERA
sábado, 25 de julio de 2026
INSTALACIÓN
viernes, 24 de julio de 2026
DESPERTAR
jueves, 23 de julio de 2026
A VECES
miércoles, 22 de julio de 2026
LA MEMORIA DEL FUTURO
martes, 21 de julio de 2026
LAS CERTEZAS
lunes, 20 de julio de 2026
POR SIEMPRE JOVEN
ANHEDONIA
domingo, 19 de julio de 2026
SABER CUÁNDO
sábado, 18 de julio de 2026
JULIO
martes, 14 de julio de 2026
MOVERSE
lunes, 13 de julio de 2026
LA REPETICIÓN
domingo, 12 de julio de 2026
EL CONTRATO
sábado, 11 de julio de 2026
SIN SABER
viernes, 10 de julio de 2026
SIN MOTIVO
NO ESTAR
jueves, 9 de julio de 2026
SIN LLENAR
A SALVO
martes, 7 de julio de 2026
EL BLANCO
domingo, 5 de julio de 2026
COSAS CIERTAS
El hombre permanecía sentado. Llevaba horas sin moverse. El lápiz, en la mano, inútil. Entonces recordó aquella tarde, años atrás, en la cocina de su abuela. Ella, mientras cocinaba, soltó de pronto: "A veces las cosas más ciertas no pueden decirse". Él era joven y aquello le sonó a frase hecha, bonita. Ahora sabía que no era bonita. Era verdad. Y punto. Miró la hoja en blanco. No había nada que escribir. No porque careciera de algo, sino porque tenerlo era justamente el problema. Cuando algo está demasiado adentro, sacarlo es romperlo. Eso lo devolvía a la infancia, a las siestas sin ruido, a las mañanas en que el tiempo simplemente pasaba. Extrañaba eso. Extrañaba aquella facilidad para estar sin tener que ser. Pero ya era mayor. Y ser mayor significaba esto: saber que hay cosas que duelen sin motivo, que ocupan un lugar en el pecho. No eran recuerdos. No eran culpas. Era apenas la certeza de que el mundo sigue y uno sigue, y entre ambos hay un espacio que no se llena ni con palabras ni con silencios. Él quería llenarlo. No con grandes ideas. Con algo simple: poder decir "esto es lo que siento" y que no se desarmara al decirlo. Pero cada vez que lo intentaba, se le escapaba. Entonces se quedaba callado, como ahora. Afuera, una moto pasó. Un perro ladró. Todo seguía su curso. Él seguía ahí, sin escribir, sin levantarse. Y entonces, sin buscarlo, lo sintió completo: ese miedo que ya no era sólo miedo, sino ganas de algo más, algo que no se nombra pero se siente. No importaba cómo llamarlo. Importaba que estaba ahí. Después de un rato, se levantó. Guardó el lápiz en el cajón. No necesitaba usarlo. Alguien, en algún lado, había dicho una vez que uno escribe para saber qué piensa. Él no. Él se quedó quieto para saber qué sentía. Y lo supo.
viernes, 3 de julio de 2026
LAS LÁGRIMAS DE LAS COSAS
EL PASO
El miedo no se vence con trucos: es una puerta. La mayoría no la abre. Yo aprendí que el único modo es abrirla del todo. Porque quien s...
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Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
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Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
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Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...