Hay una mecánica que no se altera. Cada mañana, la luz dibuja su ángulo en la pared. Un poco más lejos. No es un avance. Es una cuenta. Pensar que se puede detener es un error de cálculo. Una torpeza. La obsesión por coleccionar minutos es una batalla. Y está perdida. La victoria no es ganar terreno. Es dejar de medirlo. Es observar el desgaste de la piedra sin querer pulirla. La paz llega así. Cuando se abandona la necesidad de gobernar el reloj. No es huir. Es permanecer quieto. En el centro. Dejar que las horas pasen a través de uno. Como la luz por una ventana. Sin intentar atraparla en un puño cerrado. El final es simple. Abrir la mano. Soltarlo. Verlo partir. Y encontrar, en esa liberación, la calma permanente de lo que ya no se sujeta.
domingo, 31 de agosto de 2025
PURO Y SIMPLE (el arte de jugar)
jueves, 28 de agosto de 2025
NADA SE PIERDE
miércoles, 27 de agosto de 2025
CONTRADICCIÓN
martes, 26 de agosto de 2025
CARTA DE AMOR
domingo, 24 de agosto de 2025
ABIERTO
Se le ocurrió, en un instante de claridad, que el viaje entero -esa travesía sin mapa ni brújula que es la existencia- quizás no tenga otro motor que un anhelo oscuro y fundamental. No se trata de la búsqueda de un paraíso, ni siquiera de la huida de una condena. Es algo más profundo. Imaginó que cada paso, cada giro del camino, cada herida y cada risa, no son sino eslabones de una cadena invisible que nos ata al origen, al fuego donde se fundió nuestro ser. No para liberarnos de él, sino para volver. Para reconocer su calor, su luz, y encontrar allí, en el epicentro mismo de todo lo que alguna vez nos destrozó y nos armó, a las únicas presencias que le dieron sentido al caos. A quienes, en medio de las llamas, nos tendieron una mano y nos mostraron, no la salida, sino cómo caminar sobre las brasas. Y entender, al fin, que la salvación no consiste en escapar, sino en elegir el incendio en el que arder. Y con quien hacerlo. Esa es la paradoja final. El único destino verdadero.
sábado, 23 de agosto de 2025
NINGUNA SOMBRA
Hay un momento, en la mitad de la fiesta, donde todo calza. No es silencio, es otra cosa: como cuando llenás tanto el vaso que ya no entra ni una gota más y queda ahí, perfecto. Acá, en este país donde el verano es una plancha caliente, cumplí cincuenta. Y parte de mí sigue allá, en el frío, metidos en el invierno como en un sobretodo. Los pienso por allá, destinando un fragmento del día para mí. Sus mensajes, sus llamados, sus fotos, sus corazones. Cruzaron todo. No vinieron con ruido, vinieron como una luz. Algo que no encandila, pero alumbra. Agradecerles no es devolverles nada. Es darme cuenta de que el cariño tiene una ley física que nadie entiende: es la única cosa que en vez de caer, sube. Y te sostiene. Ustedes, al acordarse, tiraron un puente de hilo invisible entre dos mundos. Yo acá, cinco horas más tarde, y de repente sus palabras me tiraron el olor del pasto después de la lluvia, la calidez de las cosas que no hace falta decir porque ya están clavadas en el hueso. La eternidad no nos pertenece, pero hoy, en este instante, me acaricia. La calma es mirar el mar, y el mar nunca está quieto. Este cumple, en la lejanía, podría haber sido sólo un número. Ustedes lo hicieron doble: la fiesta de acá y la certeza de que los tengo puestos como una segunda piel. Al final, es así de simple: no hay kilómetros que le ganen al corazón. Ustedes se acuerdan, y en ese gesto, me arman de nuevo. Gracias. Los quiero mucho.
miércoles, 20 de agosto de 2025
PERMANECER I
Permanecer. Frente a la página en blanco, que es un territorio desconocido. No conquistarlo de golpe. No. Quedarse. Hasta que la verdad que esconde se canse y se muestre. No es paciencia. Es una especie de combate. Silencioso. Sin testigos. Permanecer en el mundo sin ser del mundo. Eso significa. Ignorar los rumores, la moneda falsa de los halagos, la niebla de las modas. Un aislamiento necesario. Como ser el último hombre en una ciudad abandonada, y preferirlo. Y creer. Con una fe estúpida y magnífica. En el acto de escribir. No porque sirva para algo. No sirve. Es como tallar madera en la oscuridad. Figuras deformadas y fuera de moda. Pero se impone tallarla. Con la terquedad de un loco. Es un pacto con uno mismo. Un sí dicho en voz baja, pero para siempre. El resto es esperar. Aguantar. Algo que también hacen las piedras en la costa. O el hierro de los barcos oxidándose lentamente. Eso no tiene mérito. Es sólo el desgaste del organismo. La verdadera estancia es otra cosa: es arder sin moverse, en un solo punto, hasta dejar sólo la forma más pura y dura. Esa es la única victoria. No dejar cenizas. Dejar espejos.
martes, 19 de agosto de 2025
ELLOS MIRAN
domingo, 17 de agosto de 2025
CINCUENTA Y EL HORIZONTE
viernes, 15 de agosto de 2025
ÉL Y EL MAR
lunes, 11 de agosto de 2025
CAMBIO DE ESTACIÓN
domingo, 10 de agosto de 2025
SER HÉROE
sábado, 9 de agosto de 2025
DELGADA LÍNEA
jueves, 7 de agosto de 2025
LOS MISMOS
Partieron. Convencidos de que más allá habría algo distinto. Algo que justificara tanto esfuerzo. No volvieron la vista atrás. Para qué hacerlo, si llevaban consigo todo lo que habían sido. Como un peso que no sabían que cargaban. Corrían. Cada uno siguiendo su propio ritmo, en perfecta sincronía con los demás. La promesa del futuro los cegaba. Llegaron. Nada. Sólo el reflejo de lo que siempre fueron. Se detuvieron. Vestían las mismas ropas, perseguían los mismos sueños, cargaban el mismo error. En ese instante lo supieron: No habían estado corriendo hacia adelante, sino en círculos. Mientras la vida, la verdadera, pasaba de largo. Sin que la vieran. Demasiado ocupados en perseguir lo que ya tenían.
martes, 5 de agosto de 2025
LA TRAMPA
domingo, 3 de agosto de 2025
DEMASIADO TARDE
ÁNGULO EXACTO
sábado, 2 de agosto de 2025
LO NECESARIO
viernes, 1 de agosto de 2025
AÑOS DE ORO
BUENAS INTENCIONES
Hay personas que son una contradicción andando. Van por la vida con un gesto que parece rechazo, con palabras que hieren sin querer, co...
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Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
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Llegará un día en que, al abrir los ojos, el futuro ya no será aquel paisaje generoso donde se guardaban todos los comienzos. Seguirá a...
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Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
