Partieron. Convencidos de que más allá habría algo distinto. Algo que justificara tanto esfuerzo. No volvieron la vista atrás. Para qué hacerlo, si llevaban consigo todo lo que habían sido. Como un peso que no sabían que cargaban. Corrían. Cada uno siguiendo su propio ritmo, en perfecta sincronía con los demás. La promesa del futuro los cegaba. Llegaron. Nada. Sólo el reflejo de lo que siempre fueron. Se detuvieron. Vestían las mismas ropas, perseguían los mismos sueños, cargaban el mismo error. En ese instante lo supieron: No habían estado corriendo hacia adelante, sino en círculos. Mientras la vida, la verdadera, pasaba de largo. Sin que la vieran. Demasiado ocupados en perseguir lo que ya tenían.
jueves, 7 de agosto de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario