domingo, 9 de noviembre de 2025

EMANCIPACIÓN

     Pensamos con lo que llevamos dentro. Y dentro tenemos un museo de certezas. Algunas las elegimos. La mayoría nos las dieron. Nos mantienen a salvo, es cierto, pero también nos paralizan. Lo difícil no es abrir la mente, sino vaciarla un poco. Nos aferramos a lo conocido, aunque nos duela, por miedo a la libertad que trae la incertidumbre. Preferimos la seguridad de las cerraduras a la inmensidad de un campo abierto. Por eso la valentía no está en aprender, sino en desaprender. En soltar esas seguridades que nos dan una identidad cómoda, pero falsa. Cada certeza que soltamos es un acto de libertad. Hasta que un día el museo queda vacío. Y en ese silencio, por fin, estamos libres. 




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