miércoles, 24 de diciembre de 2025

LÍNEA RECTA

     Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simple. Una línea. Que la idea en la mente encuentre su palabra exacta. Y que esa palabra sea el único mapa para la acción. Nada más. Es la geometría elemental de un hombre entero. La línea: pensamiento, palabra, hecho. Cuando eso ocurre, un espacio se calma alrededor. Los otros respiran distinto. Ya no necesitan descifrar señales, ni adivinar intenciones. Ven la coherencia y reconocen, sin nombrarlo, un terreno firme. Alineado. Es un regalo que les das. La posibilidad de confiar. Así se construye la integridad. No con actos altisonantes, sino con la fidelidad silenciosa a tu propia palabra. Sos, en definitiva, quien decís ser. Hacés lo que anunciás. Eso es la dignidad: no traicionarte. Y en esa coherencia, los demás encuentran un lugar donde apoyarse. Esa es la confianza. Nace de lo simple. De la línea recta.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA DECISIÓN DE ESTAR

     Quien viaja en tren elige el horario, pero el destino ya está en la mesa servida que lo espera. Quien viaja en micro elige el asiento, ...