jueves, 21 de noviembre de 2024

EL PESO DE LO INSUSTITUIBLE

     La conciencia de la finitud nos alienta a apreciar la belleza de cada instante. Sin embargo, lo lamentable no es la brevedad de las cosas y de las personas, pues en esa fugacidad y vulnerabilidad reside su encanto más profundo. Lo que en verdad conmueve es la singularidad de cada ser y objeto. Lo que estremece es el peso de la irrepetibilidad, la certeza escalofriante de lo insustituible. Por lo tanto, cada momento, compartido o en soledad, debe estar destinado a guardar consigo la chispa de lo eterno. Es que en cada latido del tiempo yace la magia de lo efímero, recordándonos de la importancia de valorar la invaluable singularidad que nos rodea.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

ENTRAR

     Todas las tardes, un hombre se detenía ante la misma puerta. La puerta de su casa. Metía la llave, giraba, empujaba. Adentro, todo esta...