La felicidad se enciende y se apaga. Una idea que se deshace. Cada uno le da una forma. Con las manos. Con los colores que tiene. Pero siempre se escapa. Parece que prefiere esconderse. Que no quiere ser atrapada. Y uno sigue ahí. Buscando. Con la certeza de que no está donde la dejó. Hasta que un día dejás de buscarla. Y te das cuenta. Lo importante no era encontrarla, sino el simple acto de ir en su búsqueda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario