El amor se construye con restos. Fragmentos de lo vivido, desgajados del tiempo. Cada relación es un territorio nuevo, un paisaje cuyas leyes se inventan al andar. Lo esencial no se pronuncia: acontece. Una palabra dicha. El vapor de una taza servida. Un beso que sella el día. La penumbra que cae. El peso de lo que nunca fue, y sin embargo se siente. Así se construye: también con el vacío. Dar lo que no se tiene a quien está igualmente vacío. No es un destino. Es el camino mismo. El pasado no se arrastra: se convierte en brújula, en el peso familiar sobre los hombros. Se avanza, paso a paso, hacia un futuro incierto, con la terquedad delicada de quien cree, cada vez, que este camino será el último. Y sin embargo, siempre, se vuelve a comenzar. Siempre.
martes, 19 de noviembre de 2024
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario