Y así, se presentaron ante mí mil realidades imprevistas, como un torrente que arrastra lo que encuentra a su paso, alterando el curso de las cosas. Eran experiencias, algunas luminosas, otras sombrías y que jamás habría buscado. Distintos senderos en los que me perdí durante algún tiempo, con encuentros efímeros que dejaron huella. Una vida que se manifestaba de manera impensada. Sin embargo, fue gracias a ese caos que logré decidir cómo habitarla: Elegí los sueños como los hilos que tejen mi historia, la esperanza como el viento que me impulsa, y el coraje como la brújula que guía mis pasos.
martes, 3 de diciembre de 2024
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