Imaginá que el mundo se parte. Que el cuerpo olvida su oficio. Que el amor se va, y no vuelve. Que la noche es un largo malentendido con uno mismo. Que los necios gobiernan, y pisan tu nombre con sus botas. Todo eso puede pasar. De hecho, pasará. Entonces, sólo queda una operación. Una sola. Simple. Aprender. No para ganar. No para reparar. Sino para encontrar, dentro de uno, una tabla de salvación. Una ingenuidad estratégica. Una forma limpia, que el caos no tocará jamás. Ahí. Intacta. Esa es la victoria. No vencer al mundo. Es tener un lugar, dentro, que el mundo no conoce. Y al que no puede llegar.
sábado, 20 de septiembre de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario