Hay en el fondo de mi ser un lugar donde los sueños se despiertan. Son como flores que germinan en la arena, hermosas y efímeras. Me repito una promesa: "en el futuro", como si fuera un faro que ilumina el camino. Pero esa promisión es un eco que se desvanece en el aire, sin llegar nunca a su destino. Incluso así, sigo adelante, porque la inmovilidad es más aterradora que el riesgo de caer. La duda me acompaña, pero me aferro a la esperanza de que, en ese horizonte arbitrariamente trazado, encontraré la fuerza para alcanzar lo que hoy apenas me atrevo a soñar. Y tal vez, en ese momento, descubriré que el sueño no era sólo una ilusión, sino una puerta que se abre a lo posible.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario