martes, 11 de marzo de 2025

LO EFÍMERO Y LO ETERNO

     La existencia no distingue entre nombres ni rostros, porque todos, sin excepción, llevamos dentro ese deseo silencioso de vivirla con más intensidad. Como si el simple hecho de respirar no fuera suficiente, y quisiéramos que cada instante brillara con una luz propia. Pero no es una cuestión de tiempo, ni de los sueños que guardamos en silencio. Lo que importa es lo que hacemos con las horas que tenemos. La vida no es una espera, ni una lista de deseos pendientes. Es acción, es movimiento, es una sucesión de momentos que, en su fluir, revelan una belleza indomable. Algo extraordinario, casi mágico, no por ser perfecto, sino por su capacidad de sorprendernos, de desplegarse como una música que nunca se repite ni deja de sonar.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA PAUSA

     La gente corre. Pero cuando la carrera se detiene, aparece un vacío. Ese vacío es el único lugar desde donde es posible ver algo. Vivim...