Lo importante nunca avisa. Crece en silencio, dentro. Mientras la vida sigue, ahí dentro germina, fuera de tiempo. Un día simplemente está. Como una huella que no vimos dejar. No lo buscábamos. Ya era parte de nosotros antes de saberlo. Sólo entonces lo vemos claro. No hay espera. Sólo ese lento hacerse en la calma. Una nota suspendida en el aire cuando la música ya terminó. Un instante quieto donde todo se nombra. Sin fecha. Sin aviso. El presente se cuece en el pasado. Así llega lo verdadero.
sábado, 31 de mayo de 2025
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