El tiempo desgasta los bordes, suaviza los nombres de las cosas. Lo que fuimos se arruga lentamente, como una carta olvidada en un bolsillo. No enseño. No señalo. Sólo miro, y algunas veces -sólo algunas- veo. Limpio. Así estoy. Sin huellas. Los días borrosos, el peso de antes, todo eso ahora es apenas un dibujo en la arena, lejano. Limpio. O casi...
jueves, 12 de junio de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
NO HAY HAZAÑA EN EL DESAYUNO
Uno mira el cielo y se convence de que ahí, arriba, está su nombre. Quiere ser explorador de lo infinito, arquitecto de estrellas, fun...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario