Porcelana blanca. Luz de tarde inclinada. El acuerdo perfecto: un edificio oscuro. Paredes frías. Sin ventanas. Nada entra. Nada sale. Palabras como soldados quietos. Pero el pensamiento nace del desacuerdo: las ideas empiezan a temblar. Luz repentina. Una grieta en lo pulido. El sí continuo es una tumba blanca. Bajo la luz, preguntas quietas. Lo esencial no es la verdad, es el roce. El instante antes del relámpago. El territorio de lo posible. Las sombras de las tazas se alargan ahora, líquidas, derramándose en caminos nuevos hacia la luz.
domingo, 8 de junio de 2025
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