Vivimos dentro de relatos. Construcciones mínimas, frágiles, que levantamos cada mañana sin pensar. No son la verdad. Son lo que queda cuando la verdad se va. Pienso a veces: qué extraño oficio, este de existir. Coser el aire donde sangra el silencio. Inventar sentido clavando banderas en tierra de nadie. Seguir caminando aunque el camino no exista. Y sin embargo... Aquí estamos. Respirando. Bastando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario