Ningún hombre fuerte quiere ser débil. Ningún corazón blando anhela dureza. Cada uno huye de lo que lo completa. Pero la vida no perdona. Lo que negás te persigue. Lo que temés te espera, sentado en la mesa, cuando llegás tarde a casa. La luz no le teme a la sombra. La necesita. Sin algo que iluminar, ¿qué sentido tiene arder? Al final, sólo hay dos errores: creer que podés vivir sin tu contrario. O creer que podés vencerlo.
jueves, 3 de julio de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario