miércoles, 16 de julio de 2025

DIÁLOGO ROTO

     Ya nadie escucha. Hablamos como quien revuelve un café frío, convencidos de que el gesto basta. Mientras el otro habla, tachamos sus frases, esperando la más mínima pausa para meter la nuestra. El silencio -ese cómplice de la comunicación- ahora es un bicho raro. Lo tapamos con apuros, con palabras fuertes que no son más que miedo disfrazado al vacío. Pero las palabras no necesitan fuerza. Necesitan verdad. En estos tiempos, hablar es costumbre. Escuchar, milagro.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO QUE SE QUEDA

     Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...