Hay una belleza rara en no tener todo bajo control. En dejarse llevar, como esas tardes que se estiran sin aviso y te regalan horas de luz de más. La gente vive obsesionada con lo que viene: agendas llenas, calendarios marcados, checklists en los bolsillos, planificaciones, metas, estrategias. Pero la vida casi nunca sigue el guión. Lo único que tenés, en serio, es este momento. El que estás viviendo ahora. No hay app para eso, ni atajo. Sólo vos, la ola que tenés adelante, y la decisión de subirte o dejarla pasar. Y si te caés -porque te vas a caer-, el mar no guarda rencor. Siempre hay otra chance. Otra ola. Así que olvidate del plan perfecto. El mar no se domina. Se vive. Fin.
domingo, 13 de julio de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario