Se nace en una casa que no se eligió. Sus paredes son lo que pasó. Su luz, lo que queda. Se vive en ella. Se conocen sus rincones. Se pinta lo que se puede pintar. Con colores reales. Se abren ventanas donde es posible. Hay vigas que no se cambian. Pilares que sostienen lo que fue. La verdad no está en derribarlos. Está en quedarse quieto, un día cualquiera, en el centro de esa casa. Ver cada línea. Cada marca. Cada color. Y decir, simplemente: Acá vivo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
COSAS CIERTAS
El hombre permanecía sentado. Llevaba horas sin moverse. El lápiz, en la mano, inútil. Entonces recordó aquella tarde, años atrás, en l...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario