Todo se va. Eso lo sabés. No es triste: es un hecho, como el final del día. Buscábamos una respuesta enorme, un diseño en el cielo. Pero el significado estaba en otra parte: en el mate de la mañana, en la luz sobre esa foto que nunca enderezaste. En una flor. A veces el recuerdo te trae una voz, un lugar preciso. No es que extrañes a esa persona: extrañás quién eras vos, la persona que fuiste ahí. Entonces te rendís. La realidad es siempre el diario de ayer; la esperanza de algo más es sólo un hermoso error. Y en medio de eso -de ese polvo sin promesa- está esto. Este instante. Frágil y tuyo. No hay que descifrar nada. Sólo estar. Acá. En el mate de la mañana, en la luz sobre esa foto que nunca enderezaste, en el silencio de lo que es. Porque más que esto, sabés que no hay nada.
miércoles, 15 de octubre de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LA PAUSA
La gente corre. Pero cuando la carrera se detiene, aparece un vacío. Ese vacío es el único lugar desde donde es posible ver algo. Vivim...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario