Hay días en que la única solución es un borrón y cuenta nueva. No se anuncia. Simplemente sucede. Empezar de cero. Sin alharacas. Sin equipaje. Es un gesto mínimo. Como soltar un peso que no sabías que cargabas. Se quedan atrás los días. Los gestos viejos. Las cicatrices. No es olvido. Es libertad. Y, de pronto, hay espacio. El mundo recupera una claridad olvidada. La vida se vuelve más directa. Es un segundo de pureza. Un reseteo. Y en el silencio subsiguiente, sólo se mantiene firme una orden: vivir.
lunes, 24 de noviembre de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario