Las dificultades pesan. Te tiran al piso. Pero hay algo que pesa más: la mano de otro que te agarra sin motivo. Eso no quita el dolor. Eso lo vuelve más liviano. Entonces un día, sin darte cuenta, estás parado. Después caminando. Después flotando. Y de repente, todo lo que te aplastaba queda enterrado, tan lejos que parece mentira. Estás más alto que el sol. No porque el sol sea poco. Sino porque el sol sale solo. Vos no. Vos tuviste que aprender a subir con otro agarrado de la mano. Esa es la salvación. No la luz. Sino no estar solo mientras subís.
Mostrando entradas con la etiqueta más alto que el sol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta más alto que el sol. Mostrar todas las entradas
viernes, 24 de abril de 2026
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
TODOS, NADIE
El uno no tiene nombre. No tiene cara. No está en ningún lado, pero está en todo. Es lo que se dice, lo que se piensa, lo que se hace. ...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...