Se cree que la alegría está en lo que viene. No es así. La alegría ya estuvo. La infancia es la verdadera casa. Todo lo demás es mudanza. Uno crece y empieza a repetir: a ordenar las mismas fichas en otra mesa. Por eso los relatos de mundos lejanos tienen patios con limonero. Por eso las películas del futuro muestran gente tomando chocolatadas en vasos de vidrio. Nadie inventa lo que no tocó antes. Cada pequeño placer de grande no hace más que confirmar que hubo un pasado. Un pasto recién cortado. Un bizcochuelo recién horneado. Algo chico y perfecto que ya no vuelve. Entonces el hombre empuja eso hacia delante. Le dice futuro. Le da vueltas. Y camina. Pero nunca quiso llegar. Quiso, simplemente, estar otra vez en aquella habitación. Con las mismas personas. Con ese aroma a bizcochuelo caliente. Con esos dibujos animados de las cinco y media. No se puede. Y esa, para muchos, es la única tristeza.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
MUDANZA
Se cree que la alegría está en lo que viene. No es así. La alegría ya estuvo. La infancia es la verdadera casa. Todo lo demás es mudanz...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario