El pasado no es algo desgastado y dejado atrás, sino lo que silenciosamente construye nuestro hoy. La psicología nos muestra que cada vivencia, cada decisión, cada recuerdo, va formando lo que somos ahora y da pistas de lo que seremos. No es un peso que haya que tirar, sino un pozo de conocimiento y descubrimiento. Si lo miramos con atención, vemos los hilos que, sin notarse, tejen quiénes somos, y las lecciones que nos guían hacia adelante. Aceptar lo que fue nos permite vivir el ahora con más intensidad: con sus pedazos armamos algo que nos hace crecer y entender. Tener presente nuestro pasado nos da claridad para elegir y para hacer una vida más plena y con significado. Al ver cómo el pasado da forma al presente, nos liberamos de su sujeción y caminamos hacia un cambio más nuestro y completo. Sólo así, mirando atrás sin temor, podemos ir más allá: no para repetir lo viejo, sino para hacer del futuro algo elegido y nuevo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ENTRAR
Todas las tardes, un hombre se detenía ante la misma puerta. La puerta de su casa. Metía la llave, giraba, empujaba. Adentro, todo esta...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Llegará un día en que, al abrir los ojos, el futuro ya no será aquel paisaje generoso donde se guardaban todos los comienzos. Seguirá a...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario