Lluvia. De chico, la esperaba. Eran días para desenterrar tesoros olvidados. El cielo se hacía pesado, oscuro. Después, empezaba. La lluvia. Y los juegos desempolvados. Luego, la vida. Un ruido. La lluvia pasaba. Yo también pasaba. Rozar las cosas, apenas. Nada más. Así se vive. O así se ama, dicen. No lo sé. Hoy, gotas en el vidrio. Me detuve. Las observé. Un clic. Y todo, de nuevo. Simple. Una memoria intacta, que cae, que cae. Lluvia. Eso creo.
martes, 28 de octubre de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LO QUE SE QUEDA
Uno aprende, con el tiempo, que algunas cosas se quedan. Una canción. Una persona. Una playa. Un día cualquiera. Una noche. Una tarde q...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
-
Uno arranca por cualquier lado. No hay otra forma. Nadie sabe dónde queda el principio. Así que agarramos lo primero que viene, un día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario