A veces uno levanta la vista y elige no ver. No por maldad. Porque enfrente hay algo que no se deja ordenar. Entonces fabrica otra cosa. Una versión. Una disposición de luces que resulta más tolerable que lo real. La cuida, la repite, y con el tiempo esa versión se vuelve verdad. Pero lo que pesa sigue allí. No desaparece porque uno haya desviado la mirada. La empatía es otra operación. Más simple. Consiste en no fabricar nada. En dejar que lo que pesa entre, ocupe un lugar, se quede. Eso que, mirado de frente, ya no admite versión alguna.
martes, 31 de marzo de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
MIRAR DE FRENTE
A veces uno levanta la vista y elige no ver. No por maldad. Porque enfrente hay algo que no se deja ordenar. Entonces fabrica otra cosa...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Llegará un día en que, al abrir los ojos, el futuro ya no será aquel paisaje generoso donde se guardaban todos los comienzos. Seguirá a...
-
Te pasás la vida soñando. Con la casa, con el auto, con ese rincón de paz donde todo esté en su lugar. Juntás plata, pedís créditos, fi...
No hay comentarios:
Publicar un comentario