miércoles, 3 de junio de 2026

ALGUIEN DEL OTRO LADO

     Los días sin nada. Sin hora. Sin nadie. Uno se sienta y dura. No hay que armarse. No hay que dar pedazos. Pero la vida es corta. Corta y justa. ¿Qué voy a dar? Lo que tengo: torpeza, timidez, restos. Eso doy. Eso soy. Y entonces el día vacío ya no sirve. Porque un espejo entero y solo es un espejo que nadie mira. Mejor roto, pero con alguien del otro lado.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

APRENDER A SALIR

     Hubo una costumbre, una vez. La gente se reunía en la vieja cárcel, clausurada hacía años. No por rebeldía ni por coraje. Iban porque l...