Llegamos. Eso es todo. La proa tocó una costa que no estaba en ningún libro. Bajamos con hierro y letras. Ellos bajaron con el cuerpo y la paciencia. Ellos nos llamaron "caribe". No por costumbre. Porque en su lengua esa palabra designa al que sabe. Al que ya ha visto lo que nosotros buscamos. Nosotros llevábamos cruces y cadenas. Ellos llevaban el aire. Y nada más. Uno de ellos, viejo, me tocó la frente. Preguntó. No entendí. Después supe que preguntaba: ¿Dónde vas? No supe responder. Fundamos pueblos. Pusimos nombres de santos sobre nombres que no podíamos pronunciar. Repartimos la tierra como si fuera nuestra. Ellos miraban. No decían nada. Pero su mirada era una pregunta fija. ¿Dónde vas?, me preguntaba el que me daba maíz. ¿Dónde vas?, el que señalaba el horizonte y se reía sin burla. Yo tracé mapas. Escribí informes. Marqué rutas. Pero cada noche, frente a la página en blanco, entendía que ellos no necesitaban mapas. Necesitaban saber si nosotros sabíamos a dónde íbamos. No lo sabíamos. Los nuestros talaron. Los nuestros tomaron. Los nuestros llamaron salvaje a lo que no entendían. Y ellos, los que nos llamaban "caribe", los hombres de sabiduría, nos vieron hacer todo eso y no nos detuvieron. Sólo repitieron, bajito, para sí mismos: ¿Dónde vas? Ahora, desde esta mesa de escribano, sé que la pregunta no era para nosotros. Era para ellos. Para saber si valía la pena esperarnos. No valía. Porque el que pregunta ¿Dónde vas? ya sabe que el otro no tiene respuesta. Y el que no tiene respuesta, no llega. Sólo ocupa. Ocupamos. Eso hicimos. Y ellos, los sabios, nos dieron un nombre que no repetiré. Pero que merecemos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ANTES DEL DISCURSO
Ya no quiero pensarlo todo. Hay un saber que no pasa por la razón. La crisis quiebra la lógica. Manejo la ansiedad. No busco más datos:...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Una puerta. Está el afuera, y el adentro. Abrir es un acto sencillo: permitir el paso de un lado al otro. La dificultad reside en lo q...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
No hay comentarios:
Publicar un comentario