El pasado fue un ensayo. Nada más. Una primera página escrita con mala letra. Idealizarlo es un lujo de aburridos. El ingenio colectivo no es magia: es una respuesta de emergencia. Muchos que miran un mismo problema sin saber bien quiénes son, y de pronto alguien dice algo, otro lo empuja, y la solución aparece. El progreso no falla. A veces se demora, a veces se confunde, pero siempre termina por acomodarse. Los cambios no piden permiso. Llegan, se instalan, y después parecen inevitables. La nostalgia es una mala inversión: pierde tiempo en una foto que nunca fue verdadera. El futuro no da miedo. Es una habitación con gente adentro, moviendo piezas. Porque el ingenio, cuando se comparte, no se detiene. Y lo que hoy parece desorden, mañana será el único orden que tenga sentido. El pasado puede enseñarnos bastante, pero el presente aún no termina de contarnos lo que puede llegar a hacer.
martes, 25 de agosto de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
NACER Y RENACER. SIEMPRE
La crisis no viene a rompernos. Viene a mostrar que ya no somos aquello. No perdemos. Nos desintegramos. Y desintegrarse puede ser la m...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Una puerta. Está el afuera, y el adentro. Abrir es un acto sencillo: permitir el paso de un lado al otro. La dificultad reside en lo q...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
No hay comentarios:
Publicar un comentario