Hoy, cayendo el sol, se termina el día en que cumplo años. Probablemente más años de los que me quedan. Uno pasa los años sumando, porque así se aprende. Después, cuando ya nadie enseña, se aprende a restar. No es una decisión. Ocurre. Una fecha, un papel, y de repente constatás que algo ya no vuelve. Ahí te das cuenta: no podés llevar todo. No porque no quieras, sino porque el tiempo tiene un límite que no negocia. Entonces elegís. Pero ya no entre el bien y el mal. Elegís entre lo que pesa y lo que sostiene. Entre lo que ocupa y lo que habita. Porque hay cosas que llenan la casa y cosas que llenan la vida. Y no son las mismas. El que vivió en algún extremo -y yo viví- sabe esto: la intensidad no es claridad, y el vértigo no es dirección. Corrí, abracé, confundí velocidad con avance. Ahora, con el tiempo justo, comprendo: la única ganancia está en la poda. No es resignación. Es atención. Mirar y preguntar. Escuchar y no siempre responder. Porque el equilibrio no es la mitad: es la cantidad justa, esa que sólo se reconoce cuando ya no hay apuro. El instante, antes perdido, es ahora el único lugar valioso. Ya no se trata de atraparlo, sino de estar. Ya no se trata de vivir más, sino de vivir con la certeza de que no habrá otra oportunidad. Que esto es todo. Y que, por eso, es más urgente. Cumplir años, al final, no es sumar. Es restar lo que sobra para que lo que quede, por fin, brille con su propio peso.
domingo, 23 de agosto de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
FINITO
Hoy, cayendo el sol, se termina el día en que cumplo años. Probablemente más años de los que me quedan. Uno pasa los años sumando, porq...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario