La gente corre. Pero cuando la carrera se detiene, aparece un vacío. Ese vacío es el único lugar desde donde es posible ver algo. Vivimos haciendo. No viviendo. Hacemos tanto que olvidamos que existimos. Cuando dejamos de hacer, aparecemos nosotros. No falta tiempo. Falta pausa. Sin pausa, las cosas pasan pero no quedan. Se viven sin ser verdaderamente vividas. Las pantallas nos lo dieron todo. Nos quitaron el alma. Ahora todo es información. Pero la información no es vivir. Vivir necesita un cuerpo quieto. El silencio no es ausencia de ruido. Es ausencia de exigencias. Allí aparece lo importante. Cuando todo se detiene, uno escucha. Y al escuchar, algo cambia. El mundo sigue sin que uno lo empuje. El tiempo no huye: espera. Ese cambio deja una marca. La vida vuelve a andar. Pero la marca persiste. Ya no se puede correr igual. Queda una pregunta. La pregunta no tiene respuesta. Pero preguntar ya es otro modo de estar. Preguntar por lo que uno es, no por lo que hace. En un mundo que mide todo, eso es una forma callada de resistencia.
viernes, 21 de agosto de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LA PAUSA
La gente corre. Pero cuando la carrera se detiene, aparece un vacío. Ese vacío es el único lugar desde donde es posible ver algo. Vivim...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario