No siempre la palabra corta el silencio. A veces se vuelve pastosa, pesada. Hablamos durante años, pero el ruido que hacemos es apenas un silencio con mala fama. El cuerpo queda. El acto queda. Ni el viento lo borra. Los relatos son trampas: la mente los inventa para no mirar, para no estar presente. Menos palabras. Más tiempo. Uno camina. Nadie lo espera, pero camina igual. Se detiene. Otro se detiene. No pasa nada. Eso es todo.
jueves, 23 de julio de 2026
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A VECES
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