El hombre usaba una cámara. Apuntaba a la luz, a las manos, a los silencios. Cada foto decía: aquí fui feliz, aquí también, aquí estuve. Los años llenaron la caja. Pero las imágenes empezaron a doler. Cuanto más las miraba, menos sentía. La dicha en el papel se había gastado. Él pasaba los días cuidando que nada se borrara. Una tarde cerró la caja. No la rompió. La dejó a un lado. Apoyó la frente contra el vidrio y miró la calle. Vio gente que pasaba sin dejar rastro. Vio luces que se encendían y se apagaban. En la radio de algún auto, a todo volumen, una canción que no conocía. Justo en ese momento llegó la frase, clara, como si hablara con él: "...This is a precious opportunity...". Eso era vivir: pasar sin pedir que quede algo. Cuando el sol se fue, el lugar donde estaban las preguntas quedó limpio. Ya no hacía falta retener nada.
miércoles, 29 de julio de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LA MIRADA
El hombre usaba una cámara. Apuntaba a la luz, a las manos, a los silencios. Cada foto decía: aquí fui feliz, aquí también, aquí estuv...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Era una noche de diciembre, cálida. Sobre la mesa, un mantel blanco. Una botella vacía. La luz entraba desde la calle. Sonó el timbre. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario