jueves, 30 de julio de 2026

LO QUE NO SE VE

     La gente cree que lo importante hace ruido. Que el cambio llega con trompetas. Que el amor se anuncia. Que el dolor se grita. No es así. Lo importante llega sin aviso. Se sienta en una mesa, ocupa una silla, y uno no lo nota hasta que pasaron tres otoños y esa silla ya es parte del paisaje. Entonces querés contar cómo empezó, pero no podés. Porque no hubo un principio. Hubo un día cualquiera y algo, o alguien, que se quedó. Así ocurre con casi todo: lo que perdura no se presenta. Lo que se presenta, dura poco. Por eso la gente persigue primeras veces. Busca el comienzo, el minuto cero. Cree que la vida está en el arranque. No existe tal cosa. Lo verdadero está cuando nadie mira, cuando no hay foto, cuando la emoción ya se fue y sólo queda la rutina de estar. Ahí está. Ahí se juega todo. Uno espera el gran instante. Y el gran instante, mientras tanto, ya pasó. Fue ayer, a las seis, mientras hacías cualquier cosa. Y no lo viste porque miraste el teléfono. El truco, si existe, es aprender a ver lo que no se anuncia. Atender lo que no pide permiso. El espacio entre dos respiraciones. El instante justo antes de que alguien hable. Antes que algo muera. Eso no se cuenta. Eso se vive. Y si te descuidás un poco, se te escapa. No hay moraleja. Lo que vale no se ve. Y lo que se ve, casi nunca vale. Por eso, cuando alguien dice "este es el día", yo desconfío. El día, generalmente, fue el miércoles. Y no nos dimos cuenta.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO QUE NO SE VE

     La gente cree que lo importante hace ruido. Que el cambio llega con trompetas. Que el amor se anuncia. Que el dolor se grita. No es así...