El amor no se pide por teléfono. No llega en un envío. No tiene botón de compra. No está en "Mercado Libre" ni en ningún catálogo. El que ama no entrega cosas. Entrega lo que no tiene. No da una casa ni un vehículo. Da un espacio vacío. Eso es lo único que tiene. El otro no viene a llenar nada. No está para completar lo que falta. Lo que importa no es lo que da, sino cómo recibe: si sabe quedarse con lo que el otro no tiene, si puede sostenerlo sin querer taparlo. Dos que se aman comparten esa falta. Desde ahí construyen un vínculo. Un vínculo que puede romperse. Pero haberlo hecho ya fue real. Sin seguridades. Sin propietarios. Un instante. Eso es amor. El resto es una historia que alguien inventó por no tolerar el silencio.
martes, 8 de septiembre de 2026
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