Afuera siempre pasa algo. Pero no es eso lo que pesa. Lo que pesa es lo que dejás que se quede adentro. Y eso que buscaste y encontraste, una vez que lo tenés, hay que valorarlo más que cuando lo deseabas. Porque buscar es movimiento. Tener, no. Tener se confunde con quietud. Y la quietud, se descuida. Hay gente que busca con la mano abierta. Cuando encuentra, lleva el puño al bolsillo. Y vuelve a su mundo. A buscar. Pero no se trata del mundo. Se trata de la puerta de su propio interior que uno vuelve a cerrar.
jueves, 11 de junio de 2026
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