El amor se construye. Sobre terrenos aparentemente yermos o sobre ruinas. Modelado por indelebles recuerdos o por olvidos malsanos. Las palabras ya fueron dichas, los besos ya fueron dados y los gestos ya fueron vistos. Sin embargo, no son las mismas palabras, los mismos besos ni los anteriores gestos. Ensayar hasta la función principal, la definitiva. Jamás experimentamos dos veces el mismo amor. Se construye de la misma forma que se crea al ser amado. Desde las necesidades presentes, desde las frustraciones pasadas y los anhelos futuros. Perdura mientras no cese su construcción. Mientras tanto, cada amor está destinado a ser el último.
miércoles, 9 de julio de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
TRES VERDADES
La tarde caía. Él seguía ahí, sentado en la arena, mirando el agua, sin decir nada desde hacía horas. Yo estaba cerca, pero no demasiad...
-
Uno piensa una cosa, y dice otra. O promete algo, y no lo realiza. Es una ruptura. Un desgarro. Si se repite, cansa. La opción es simpl...
-
Un hombre cruza la calle. Lleva las manos en los bolsillos y camina como si ya supiera adónde va. En la esquina, una mujer espera el c...
-
Una puerta. Está el afuera, y el adentro. Abrir es un acto sencillo: permitir el paso de un lado al otro. La dificultad reside en lo q...
No hay comentarios:
Publicar un comentario