La noticia entra. Es un dato inflado. Alguien murió. Alguien va a robarte. La televisión repite ese temor hasta que el temor ocupa tu casa. La avaricia lo organiza: el miedo vende más que la tranquilidad. Una población tranquila no compra ansiolíticos ni hace clic en los enlaces. Así que consumimos ese veneno cada día. Lo que debía nutrirnos nos intoxica. El exceso de falsedad aplasta la realidad. No ves la heladera llena. Ves el titular que anuncia la falta. No sentís el sol. Sentís la advertencia. Demasiada información no ilumina. Paraliza. Y pagamos por eso. Hasta que un día abrís la heladera: está llena, pero igual sentís que falta algo. Abrís la puerta, hay sol, y tenés miedo. Buscá el control. Apretá off. Desconectarse salva.
lunes, 25 de mayo de 2026
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